RAMALLO, Fwbrero 23 (www.RamalloCiudad.com.ar) A las 20:30 en la plaza “San Carlos” de Pérez Millán y en el marco del Ciclo de Cine Latinoamericano auspiciado por la empresa Ternium Siderar se proyectará el film argentino “Un cuento chino” protagonizada por Ricardo Darín, y dirigida por Sebastián Borensztein.
La Fundación PROA junto a la Municipalidad de Ramallo y con el auspicio de Ternium Siderar presentan por segunda vez la iniciativa Cine Latinoamericano al aire libre. Este espacio está pensado para promover la cultura y la integración en las comunidades en las cuales las empresas del Grupo Techint operan.
Cabe recordar que el pasado domingo la película recibió en España el premio Goya al mejor filme iberoamericano en la 26° entrega de los premios de la Academia de Cine de España. El filme argentino superó al mexicano “Miss Bala”, al chileno “Violeta se fue a los cielos” y al cubano “Boleto al paraíso” para alzarse con un nuevo premio en su ya exitoso recorrido internacional que incluye el triunfo como mejor película en el Festival Internacional de Cine de Roma; Selección oficial del Festival de Cine de Tribeca en Doha, Qatar; Selección oficial del Festival Internacional de Cine de Mannheim Heidelberg, Alemania y fue elegida Película de Apertura del 33 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.
Sinopsis
Roberto –Ricardo Darín-, es un veterano de la guerra de Malvinas. Su vida se ha detenido hace veinte años a causa de un duro revés del destino, y desde entonces vive recluido en su casa, atrincherado, casi sin contacto con el mundo, hasta que un extraño evento lo despierta y lo trae de regreso a la vida. Ese evento, es cuando se encuentra con Jun, un chino que fue arrojado desde el interior de un taxi, luego de haber sido asaltado por el chofer y sus secuaces.
Desde ese momento en el que Jun -Huang Sheng- cae a los pies de Roberto, comienzan una extraña y forzada convivencia entre ambos, ya que Roberto no habla chino y Jun no habla español. Aunque Roberto intentó dejarlo en una comisaría o en la embajada China, pero nadie lo quiso recibir. Por esa razón y a pesar de que Roberto no pueda convivir con nadie porque es un ermitaño lleno de manías obsesivas, decide llevarlo a su casa, ya que no tiene coraje de dejarlo abandonado en la calle como a un perro.
A partir de allí, comienza así una convivencia forzada, ya que a la vez, Roberto intenta todo lo que está a su alcance para sacárselo de encima. Dicha convivencia, trae un sin fin de complicaciones para Roberto, lo cuál genera situaciones de mucho humor durante todo el film. Pero lo que Roberto ignora, es que ambos están unidos por un extraño destino desde antes de conocerse, y al descubrirlo, ambos modifican definitivamente sus vidas. (www.RamalloCiudad.com.ar)